Explorar Mantua
Horarios, precios y entradas de lugares que merecen la pena.
La Rotonda de San Lorenzo es la iglesia más antigua de Mantua, un edificio circular de ladrillo de finales del siglo XI que la tradición vincula a Matilde de Canossa. Se encuentra unos 1,5 m por debajo de la Piazza delle Erbe. Cerrada en 1579 y luego cubierta por otras construcciones, fue restaurada y vuelta a consagrar en el siglo XX y conserva su matroneo y frescos medievales.
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La basílica de San Andrés es una iglesia renacentista y concatedral en la Piazza Mantegna de Mantua, iniciada en 1472 según diseños de Leon Battista Alberti para Ludovico III Gonzaga junto a un campanario de 1414. Su fachada adopta la forma de un arco de triunfo romano, la nave se cubre con una gran bóveda de cañón y la cúpula se añadió en el siglo XVIII.
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El Teatro Bibiena, también llamado Teatro Scientifico, es un teatro del siglo XVIII en Mantua, diseñado por Antonio Galli Bibiena e inaugurado en 1769 para la academia de la ciudad. Su sala en forma de campana tiene cuatro órdenes de palcos pintados por el propio Bibiena. Mozart, con 13 años, dio un concierto aquí en enero de 1770; la sala sigue acogiendo conciertos y se puede visitar.
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La catedral de Mantua es la catedral católica de la ciudad, dedicada a san Pedro, en el lado norte de la Piazza Sordello. Reúne un campanario románico, un flanco sur gótico de hacia 1400, un interior reformado por Giulio Romano tras un incendio en 1545 y una fachada de mármol construida entre 1756 y 1761.
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El palacio Ducal de Mantua es la antigua residencia de los Gonzaga, señores y después duques de la ciudad, un conjunto de más de 500 salas con jardines y patios entre la Piazza Sordello y el lago. Creció a partir del siglo XIII e incluye el castillo de San Jorge, donde Andrea Mantegna pintó la Cámara de los Esposos.
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El palacio del Te es una villa manierista en el extremo sur de Mantua, construida entre 1524 y 1534 por Giulio Romano para Federico II Gonzaga como palacio de recreo en el lugar de las caballerizas familiares. Sus salas están cubiertas de frescos, entre ellas la sala de los Gigantes, y tras el patio se extiende un jardín cerrado por una exedra semicircular.
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